Editorial 103
No sé ustedes, queridos
lectores, pero yo soy una de esas personas que muy a menudo me
acuerdo de los días pasados. En mi caso, formar parte de una familia
grande, yo el pequeño, y siendo mimado por padres y hermanos. ¡Una
de las ventajas de ser retoño!
Recuerdo muy a menudo
como todos nos reuníamos en las fiestas, en invierno para jugar,
frecuentemente a la lotería, en los santos para estrenar mi
chaqueta, el abrigo (antes en esos días había frio, no como
ahora);y en el verano, ¡que ganas de que llegase las vacaciones
teníamos los niños, aún antes de llegar las fechas.
¡Pero ya nada es igual!
Si es que para colmo este año la feria de Abril es en Mayo ¡adonde
irá a parar todo esto! Es evidente de que nadie se opone al avance
de la sociedad en la cuál estamos viviendo: ha ocurrido con todas
las sociedades e imperios. Pero estos, al avanzar, han ido decayendo,
degradándose, perdiendo los valores, que con el tiempo han resultado
en la desaparición de esta sociedad.
Pudiera ser que hoy nos
estemos enfrentando a una situación similar. Hemos avanzado
muchísimo en ciencias, tecnología, en conocimientos varios. Pero
hemos perdido esos valores que nos hacen a los seres humanos
distintos de los animales:
La solidaridad, el
respeto, la dignidad, el aprecio, la lealtad, y nos faltaría espacio
para seguir mencionando muchas de estas desaparecidas cualidades.
Escasean hoy día. Pudiera ser esta una de las razones por las cuales
la vida esta como esta.
Pero ¿podemos dar un
paso atrás? No lo se, sería interesante. Lo que está claro es que
si no lo hacemos ¡ya nada será como antes!
No hay comentarios:
Publicar un comentario