lunes, 31 de marzo de 2014

¿Cuál sería su talante?

Editorial Nº 97


Esta es una pregunta que nos la hacemos día tras día. El mundo en el que vivimos va demasiado deprisa. Esta prisa es debido a una ansiedad que poseemos los humanos por el progreso destructivo como lo vemos diariamente.

La humanidad está sujeta al materialismo cambiante de unos invasores llamados capitalistas, banqueros, dictadores, políticos, maleantes, destructores, indeseables, y un sin fin de calificativos, que nos ha traído un progreso inútil, que no hace más que destruir la naturaleza, contaminándola; ya su vez, creando la fatalidad en la cuál nos han metido.

El ejemplo es que desde hace cincuenta años, estoy viendo que el poder material ha ido destruyendo los valores humanos, y el respeto de unos y otros.

Es peligroso el armamento nuclear que poseen muchos países capaces de destruir el planeta en horas. La energía nuclear se inventó para mejorar las relaciones humanas. Pero ¡no! Solo les importa a los que mandan el poder al precio que sea.

Cuantas personas, hoy por hoy, a paso gigantesco están perdiendo sus viviendas, y se quitan la vida por no poder afrontar el sufrimiento que esto conlleva. Las enfermedades, ansiedad, depresión, enfermedades raras… ¿Qué leyes les ayudan y protegen?

El poder, el mandar, el crear leyes destructivas y la humanidad padeciendo unos y otros. Y encima el tercer mundo, la hambruna que vendrá a traer las invasiones a los países que son ricos. Y vemos a esos africanos que se ahogan porque no pueden vivir en sus tierras.

Todo esto que está sucediendo es consecuencia de la mala gestión de los que mandan. ¿Cuántos han creado una empresa en los últimos diez años? Hoy están destruidas, hipotecadas y empobrecidas. El mundo no puede soportar el estado actual porque es imposible su sostenimiento, como muy bien lo saben los grandes economistas e intelectuales.

Se llama la atención, que el sistema mundial es un fracaso gigantesco, y si esto sigue así, las consecuencias serán fatales para todos nosotros, los que habitamos este planeta.


El propio papa Francisco ha llamado la atención al mundo diciendo que lo que ocurre es una vergüenza mundial. Pero yo, como un ciudadano cualquiera lo considero un crimen, un crimen contra la humanidad, que de seguir así, nuestros hijos no tendrán futuro, y acabará en destrucción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario