Autor: Víctor Corcoba Herrero, colaborador del semanal El Independiente
Hemos
ganado tantas noches y hemos perdido tantos días
que
sería bueno caminar como si el mañana no volviese,
y
así, poder alargar aquellos abecedarios de hondos anhelos
que
vestían nuestros caminos bajo el surco de las estrellas,
éramos
como una sola vida con dos corazones alumbrando.
Tenemos
que volver a viajar por los ojos de la poesía,
quiero
sentir tus alegres abrazos que caían sobre mi,
beber
tus apasionados besos, saborear tus emociones,
embriagarme
de los pétalos de tu voz hasta envolverme
y
abrigarme con tus brasas, las habitaciones del alma.
Necesitamos
como el mar romper las olas y ascender
a
las torres del ensueño, remontar sendas olvidadas,
sembrar
pasiones de primavera en este invernal otoño
centelleante
de sombras, que nos impide amarnos,
buscar
un espacio abierto donde rehacernos de amor.
Es
hora de retornos aunque ya no seamos los mismos,
no
perdamos más tiempo que el tiempo se nos marcha,
y
hemos de bucear por la fragancia de este mundo
ensamblados
con las almas para que estalle la luz,
y
en tu nombre podamos navegar junto a mi nombre.
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