Autor: Rafael Pericache
Mucho
se habla de la crisis, pero aún se puede escribir muchos artículos
sobre esto, yo diría más, se podrían escribir libros completos,
cada obrero y sus familias es un drama que se podría contar. Pasan
las horas, lo días, los años en definitiva, pasa la vida y todo
sigue igual ningún trabajador tiene futuro en nuestro país, por lo
menos a corto o medio plazo, la situación es muy complicada, de
estar acostumbrados a levantarse por la mañana antes del amanecer y
regresar al anochecer, después de una dura jornada de trabajo pues
ya me contaran como podemos asumirlo, pues con resignación que
podemos hacer nos tiramos a la calle y nos revelamos contra todos
estos individuos que nos han metido en este fregado, no de ninguna de
las maneras no podemos perder las formas de convivencia civilizada,
y debemos darles la confianza necesaria para que lo solucionen, pero
mucho me temo que con esta política de destrucción de las ventajas
laborales que teníamos la clase obrera creo que nunca se va a
conseguir. Si darles tiempo para que comprendan el beneficio que les
siguen dando a los más fuertes y la ruina que nos ha llevado a los
más débiles, esto no es una crisis normal es una crisis creada para
hundir a los trabajadores Hay personas que han estudiado para que
esto no ocurra, economistas extraordinarios que dicen tener la
solución, ¿pero por que no se lleva a la práctica?, ¿que
intereses oculto tienen los poderosos de este país para que llevemos
tantos años en esta situación? Por lo visto somos las personas que
producimos algo los que padecemos, el albañil, el electricista, el
fontanero, el carpintero, el pintor, el arquitecto, el aparejador, y
una larga lista de oficios que generan un producto y de esa manera
crean riqueza. Sin embargo son los que no producen nada los que se
llevan el dinero los políticos, los bancos, los consejeros, los
directivos, los ejecutivos, los inversores que solo con mover el
dinero ya se están enriqueciendo y todo para quitarnos la parte de
la riqueza que por derecho nos corresponde, esta claro que este
país igual que en todos los países del mundo solo los listos sin
escrúpulos, y no los que mas trabajan, viven como reyes y sin
producir nada.
Ya
se ha dado bastante tiempo, es hora de que esto acabe. Si, sois los
ganadores, tardara tiempo que volvamos a comer en el mismo
restaurante, que volvamos a tener los mismos coches, que volvamos a
vestir como vosotros, nos habéis dejado un mísero sueldo que
algunos luchan por conservar y otros luchamos por conseguir. ¿Qué
más queréis de nosotros?
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