lunes, 9 de junio de 2014

La adopción

Autora: Mary di Matteo

Para hablar de adopción, es necesario comprender no solamente sus términos jurídicos, sino la responsabilidad  que implica yse asume: un camino sin retorno que puede ser muy agradable y satisfactorio o muy decepcionante y que habrá que asumir con todas las consecuencias ya que un ser humano no es una mercancía que se toma o deja a gusto del consumidor. Es un acto jurídico que establece un juez y que supone la creación de un vínculo de parentesco civil entre adoptante y adoptado totalmente comparable a los vínculos naturales que se establecen entre padres e hijos. Esto significa ser padres del niño asumiendo los deberes y obligaciones que este hecho acarrea. 
En la actualidad la adopción se ha convertido en un negocio sumamente lucroso, tanto para países proveedores como para las instituciones de adopción que han encontrado en este sistema un negocio millonario. Funcionan como intermediarias entre los futuros padres y el país de origen del niño a adoptar, cobran mucho dinero  por  el servicio que prestan y que  puede oxilar entre 20.000 a 30.000 Euros dependiendo del país de origen.
Se debe destacar que la búsqueda de menores en el exterior no se relaciona solamente con la reducción de la tasa de natalidad como es el caso de Alemania, donde la  natalidad es inferior a la mortalidad; razón por la cual van  a buscarlos en los países donde sobran que por regla general suelen ser los mal llamados subdesarrollados. En los países proveedores de bebés  la tasa de natalidad es alta pero muchas mujeres no pueden hacerse cargo de sus hijos. El ser madres pobres y desamparadas las pone al servicio de las mafias que se lucran con el tráfico de menores. Estas organizaciones mafiosas se apropian de los niños para ofrecerlos en adopción en los países más ricos. En muchos casos las mujeres más desamparadas se convierten en fábricas de bebés que producen niños sólo para venderlos y obtener algo de dinero para sobrevivir.
Existen países donde el número de hijos a tener es limitado por las leyes internas, así como una gran burocracia galopante lo cual empuja a buscar niños en el exterior, ya que pagando se acorta el tiempo de espera.
    Para evitar estos problemas, en 1993 La Conferencia de Derecho Internacional Privado de La Haya, redactó el convenio sobre la Protección de Niños y la Cooperación en materia de Adopción Internacional. Su objetivo principal es garantizar que las adopciones internacionales respeten sus derechos fundamentales y prevenir la sustracción, la venta o el tráfico de niños. Pero a pesar de de la vigencia de dicho convenio, no se han podido evitar irregularidades en estos procesos.

    Quiero concluir  explicando la motivación personal que  genera en mí, el tema de la adopción; ya que trabajo en contacto directo con público y vivo muy de cerca las experiencias de padres adoptivos así como de padres de acogidas que se dedican a cuidar niños que se encuentran en fases de adopción. Mueve mis entrañas la felicidad de esos niños y la relación que se observa entre ellos (padres e hijos) aun no habiendo fusión de lazos sanguíneos. Me emociona ver cómo a pesar de toda la burocracia y poder económico que implica este proceso de adopción, hay personas que renuncian a  un mejor bienestar material para entregarse a la no fácil tarea de criar, educar, dar amor y velar por otro ser humano totalmente desprotegido. No puedo menos que pensar, en la grandeza de la vida y en el axioma de que el Amor es el motor del mundo.

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