viernes, 13 de junio de 2014

¿Quién no conocía este engaño? ¿Por qué nadie le puso remedio?

Autor: Rafael Pericache

Muchos son los que poseen un importante patrimonio y que podría ser de dudosa procedencia; tenemos casos en Sanlúcar que todos conocemos menos los inspectores de trabajo, de la hacienda pública y de la policía. Sabemos que algunos empresarios se han enriquecido haciendo trampas; pequeñas y grandes empresas que incluso, alguna de ellas, tienen reconocimiento en nuestra ciudad como ejemplo de transparencia y de honradez, nada más lejos de la verdad.

Algunos de estos empresarios se dedicaban a comprar facturas con IVA a pequeños empresarios que no le realizaban trabajo alguno, y de ese modo engañar a hacienda y poder así blanquear dinero. Otros creaban pequeñas empresas que no hacían nada solo para desviar el dinero negro de la empresa madre. Otros empresarios firmaban contratos con la Junta de Andalucía para crear escuelas de aprendizaje que a la larga solo se utilizaban para poder llevarse el dinero de las subvenciones y sin que los alumnos aprendieran algo.

Estos empresarios modelos, prepotentes y ambiciosos, se dedicaban también a dar trabajos a jóvenes con jornadas de cincuenta y seis horas semanales con míseros salarios y contratos de media jornada. En muchos casos daban de alta a unos cuantos durante unos meses y cuando terminaban el contrato, daban de alta al resto, y así iba rotando; me explico, si tenía diez trabajadores, siempre había cinco dados de lata y cinco de baja, y mejor que estés callado por el miedo a perder el puesto de trabajo; y no digo solo de la pequeña empresa sino también de las grandes.

Algunas de estas empresas han desaparecido, otras están a punto de desaparecer, y los trabajadores se tiran a la calle para defender sus derechos que no son otros que cobrar sus salarios que se les adeuda porque el puesto de trabajo ya lo han perdido.

Por eso digo que los trabajadores estamos siendo humillados por una serie de personas sin escrúpulos que presumen de ser triunfadores porque en su tiempo crearon una empresa y explotaron a montones de jóvenes de nuestra ciudad, y de esa manera acumularon un capital en Sanlúcar; todos conocemos y sabemos quienes son y como se han enriquecido.

La vida te da sorpresas como dice la canción, cuando todo parece que toca a su fin, pues no, el barro se ablanda y te hundes más si cabe en la miseria y ya nada puede ser peor que la muerte. Siempre ocurren cosas que pensabas que no podía pasar, y si que pasa, para bien o para mal, pero en los tiempos que corren es siempre para mal; el pasado pasado está, el presente lo vivimos como podemos, pero el futuro, ¡quien sabe donde va a poner a cada uno!

Nadie se pone rico con el fruto de su trabajo, pero si con el engaño, y el esfuerzo y el duro trabajo de los demás. Que quede claro que solo digo lo que está en la mente de muchos y nunca nadie se a atrevido a comentar, quiero aclarar que también habrá buenos empresarios y no menos buenas personas, pero creo que sobrarían dedos de una mano para contarlos.


Por este tipo de cosas, nuestro país está en la ruina.

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