viernes, 11 de julio de 2014

¿Castigo o corrección?

Autora: Mary di Matteo

Para reflexionar sobre es tema es importante dejar bien sentada la diferencia entre ambos términos.
Según la definición de la Enciclopedia Universal Larousse, en el Tomo Nº VI, se define como Castigo: “Amonestar, corregir con rigor, ejecutar un castigo a un culpado”. Mientras que en el Tomo VIII de la misma Enciclopedia, vemos que Corregir, es: “Enmendar lo errado o defectuoso, alterar una obra para mejorarla”.
Para ampliar más la comprensión de ambos términos, podemos anotar que en el caso de Castigo, hay una amonestación, donde se obliga a pagar el mal hecho. Mientras que en Corrección, no hay amonestación por los errores, ya que no existe intencionalidad detrás de los hechos, sino que estos se producen más bien como resultado del desconocimiento.
Cuando vemos el proceso del hombre dentro de la historia de la humanidad y nos detenemos en la actualidad, podemos decir que tecnológicamente se ha avanzado a un ritmo acelerado, pero espiritualmente no podemos alegar que estemos aun en pañales, teniendo a nuestro alcance tanta sabiduría y conocimiento legado por antiguos profetas, grandes maestros, líderes espirituales, filósofos y científicos y existiendo tantas escuelas espirituales en el mundo: de manera que no se justifica que estemos aun hoy debatiéndonos y dando golpes sin ser capaces de reconocer en cada ser humano un semejante a nosotros mismos.
En cada hecho particular o general, vemos como prevalecen los anti-valores, las injusticias, la incomprensión, la falta de fraternidad y el desamor, pero ¿Cuál es la verdadera causa? Hay una única razón: la IGNORANCIA, todo lo demás es efecto de la misma causa ¿y quién es el responsable de la ignorancia del Hombre?, el mismo, pues en la actualidad existe mucho conocimiento. ¿Por qué no nos ilustramos?
Aunque hay intereses creados dentro de las religiones positivas (entiéndase por religiones positivas aquellas que han sido creadas y manipuladas por el hombre), gobiernos y organizaciones, en que el hombre no se ilustre, es difícil reconocer que somos nosotros mismos culpables de nuestra ignorancia. De allí la importancia de la educación, porque aunque seamos una individualidad, en la medida que nos ilustremos, lograremos construir un mejor colectivo, basado en los valores de fraternidad y amor.
¿Cómo podemos entonces castigar si somos producto de nuestra propia ignorancia? ¿podemos nosotros tan imperfectos castigar a otros hombres? ¿es el castigo realmente un medio de corrección? NO, el castigo no es un medio de corrección, encerrando y penalizando al hombre por sus faltas. Sin un proceso de re-educación es difícil que el hombre se corrija. No significa ello que debamos cerrar centros e instituciones, pero sí que se deban implementar planes de estudios obligatorios que nos lleven a trabajar en función del desarrollo personal, para mejorar de adentro hacia afuera y ayudar a crear un nivel de conciencia que prevalezca en todos nuestros actos, para contribuir a mejorar el entorno y construir una sociedad más justa y mejores seres humanos.
No es un trabaja fácil y rápido, se requiere mucha perseverancia y dedicación; pero sobre todo, muchísima fuerza de voluntad. Es necesario hacer un alto en el camino, deshacer lo mal andado y revisar el legado de conocimiento dejado por nuestros antecesores sin dejar de utilizar LA RAZON, que es la única y verdadera arma de corrección que posee el hombre.

Si cambiamos Castigo por Corrección el camino hacia el progreso y la fraternidad será quizás más largo pero más efectivo y está en nosotros, en cada uno de nosotros contribuir con la posibilidad de cambio que nos está exigiendo el porvenir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario