Editorial Nº145
Bueno, pues a todo esto le sumamos que, y conste que no
culpamos a los que disfrutan de esta fiesta que probablemente piensan
como yo pienso, se trata de la falta de limpieza y la suciedad que hay
después de esta celebración. Cosas normales si se tiran serpentinas y
confetis pero… ¿y las pintadas en las paredes?, ¿y las orinas en las
puertas de vecinos? Eso es cosa de guarros, y esta fiesta son muchos de
estos que salen a dar rienda suelta a sus mas bajos instintos sabiendo
que tienen la excusa perfecta en que es carnaval.
En las redes
sociales, se comparaba la diferencia de nuestra cabalgata con la de
Chipiona, más numerosa y ordenada que la nuestra y encima, los que
desfilaban en ella no iban cargados de bebidas a montones puesto que si
la llevas encima es para terminar bebiéndola. Normal que después termine
las puertas de los vecinos como terminan.
El Consistorio
sanluqueño ha de hacer algo, ha de evitar estos excesos si no quiere que
derive en algo peor, contamos con todo un año para que la delegación
pertinente, la de fiestas ideen maneras de corregir estas conductas y
así hacer de ello un disfrute tanto para los que lo festejen como los
que no.

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