Autor: El Pere, colaborador del semanal El Independiente
Hay que mirarles a la cara, y en esa falsa te lo dicen todo.
¿Cómo es posible que hayan
engañado a esta tierra, Andalucía, a sus gentes, con palabras salidas de un
vientre que engendra la repugnancia más asquerosa que un ser humano posea.
Menos mal que todavía quedan
personajes dignos como son cinco jueces que están poniendo patas arribas a
todos los rateros. Es conveniente descubrir todas las tramas, sea del color que
sea, y que se devuelvan a las arcas de este país todo lo que le pertenece.
Lo mismo que estos jueces han
sido capaces de descubrir a estos corruptos, los justos darán ejemplo de ser honestos y poner a este
país en cabeza de Europa. Al leer cierto diario un lunes 1 de julio de este
2013 decía: “si los ladrones devolvieran el dinero robado,
estaríamos en cabeza de Europa en materia de bienestar y con un alto nivel
económico”. Pero claro, ¿Cuántos justos hay en política? ¿Dónde están los
honrados? Porque la realidad es que vaya si les está costando trabajo a los jueces
ir dando pasos para “trincar” a estos corruptos. Sería una obra faraónica el
crear una cárcel para encerrar a tantos y tantos ladrones que aun no se han
descubierto.
Las personas que poseen valores
humanos deben fortalecerse y aquellos que se encuentren capaces de ayudar a ir
descubriendo, que aporten datos para descubrir todo. En nuestra ciudad,
Sanlúcar, se descubrió el “caso Sanlúcar”,, esperemos que en todo el país vayan
descubriendo y desenmascarando a todos los mentirosos, sinvergüenzas y ladrones que están ahí, solapados, pero que son
muchísimos. Si se entierran los casos de corrupción, este país quedará ante el
mundo como un basurero de mentirosos y nido de víboras.
Como
puede ser que un andaluz corrupto pueda canta el himno de Andalucía, como es
posible que la sangre de sus venas no se les rompa ante la explosión de
sentimientos que conlleva la letra y su música. Su significado, que te desplaza
a otro mundo. Como es posible que traicione a la tierra que le parió.
Hoy tenemos niños preciosos que
pasan hambre, que sus padres no saben por donde meter mano. Que nos ahogan con
sus impuestos. Y son tan infames que nos quitan de nuestras manos lo poquito
que tenemos. Y mientras ellos se dan comilonas, mariscadas, van en coches
lujosos, ríen hipócritamente, viven en chalets de lujo… Dios los tengan en
consideración y que les de el castigo de la ley de compensación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario