Por: José Antonio Moreno Ollero
Me dirijo a usted para expresar mi queja y demanda, como
ciudadano que camina por la calle y aprecia irregularidades, ver como se
efectúan los trabajos por parte de empresas contratadas por el ayuntamiento,
por ejemplo, la empresa de montajes eléctricos para estas fiestas navideñas:
Caminando por la plaza del Cabildo, me tropiezo de pronto
con un operario que tiene un ovillo de cable acerado en las manos, extensible
hacia arriba, de estos que sirven para suspensión de colgantes y bombillas, y
me dice este operario: -siga usted, pase
por debajo. Le hago un gesto con mi cabeza y manos y le digo que no, aunque
mi cabeza pensó en esos momentos ¡que
pase tu abuela!
Observando posteriormente que hay dos furgones de gran
volumen que se mueven a su antojo, sorteando a los viandantes, y sin ninguna
señal acústica ni luminosa (pirulo); seguidamente me percato de que uno de
ellos tiene un brazo extensible, que se alza y se extiende sin ningún miramiento
sobre las personas que van pasando por debajo. Todo esto sin control alguno de
un agente de seguridad.
Pregunto por el encargado, le doy los buenos días, y con el
mayor respeto y educación le expongo mi punto de vista sobre lo mal que está
haciendo su trabajo, y me responde con voz tenue y apagada que efectivamente
tengo razón; y me mira de arriba abajo, y al ver una carpeta que llevaba en la
mano, el pobre hombre creyó que se trataba de un inspector y me pidió
disculpas.
Decepcionado, me fui para el ayuntamiento, para obras y
servicios y después de exponer esto mismo, me mandan a la delegación de fiestas
y que pregunte por un tal Javier o Jaime, no recuerdo bien. Pero este no esta
allí y un señor que me atiende (un señor con bigote) me dice: -hombre, no se
preocupe uste, que ya se está terminando de instalar”. Esto sucedió el viernes
día 13 de este mismo mes, sobre las 12:30 del día.
O sea, que ya se esta terminando de instalar, lo que quiere
decir que riesgo se ha corrido, sino que esta vez no ha pasado nada pues ¡ya
estamos salvados! Y yo pregunto al Sr. Concejal de fiestas, Jesús Villegas,
quien como representante nuestro, debe reunir cualidades para manejar
correctamente este tipo de movimientos en el pueblo:
Sr. Villegas, ¿Cuánto cuesta una partida de prevención y
riesgos, adosado a un presupuesto? ¿La esta pagando el pueblo de Sanlúcar, o
nos la hemos ahorrado? ¿No cree usted que la prevención de riesgos significa
que hay que prevenir los riesgos de accidente para no tener que curarlos? ¿No
se pudiera hacer ese tipo de trabajo de manera fraccionada, poniendo vayas y
seguridad para los viandantes y terminada dicha fracción pasamos a la otra,
dando paso a los peatones por los extremos?
Sr. Villegas, ¿no cree usted que estos trabajos deberían de
tener un seguimiento de inspección por parte del ayuntamiento para ver si se
cumplen todas las normativas de seguridad vigente? Con todos mis respetos, ¿no
cree usted que es bochornoso que un ciudadano de a “pie se de cuenta de estos
detalles mientras el ayuntamiento parece estar ciego?
Señores gobernantes, no está de más que alguna que otra vez,
nos llevemos un tirón de orejas, “la
relajación es el mal de la decepción”.
Espero que mi carta haya sido respetuosa y educada con
todos.
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