Editorial Nº 117
Nos estamos quedando
estos días boquiabierto a medida que avanza la investigación sobre
todo lo que tiene que ver con “el clan de los Pujol” que, al
estilo mafioso, a estado saqueando las arcas de un país, el catalán,
delante de las narices, y con la connivencia, de autoridades del
estado. Entendamos por ello, a presidentes de gobierno que siempre
han pactado con el partido político fundado por el capo de la
familia, Jordi Pujol, y que les ha dado siempre ventajas, sobre todo
fiscales, en relación con el resto del territorio español.
“Y es que parece que la
corrupción es algo que esta implantado en nuestra genética, forma
parte de nuestra cultura”... Quizás hayamos podido oír esta frase
en algún debate televisivo o en algún articulo periodístico. Y
puede ser, y no solo de los españoles, de las personas en general.
Buscamos antes nuestra ventaja personal que la de los demás. Y a
veces, lo hacemos a costa de lo que sea.
Pero a nuestros gobiernos
se les exige ejemplaridad, o sea, a nuestros gobernantes se les exige
rectitud y honradez. No se puede tratar igual a todo el mundo. Si
alguna vez invitas a casa a alguien con hijos y estos se portan mal
lo entendemos, si son niños, pero ¿y si son los padres? No, porgue
se les exige ejemplaridad, buena conducta; lo mismo con nuestros
gobernantes.
En los últimos años
hemos carecido de todo esto, se nos ha mentido, engañado, se han
vulnerado nuestros derechos, y encima, solo aparecen casos de
corrupción a grado extremo, corrupción que nos ha esquilmado como a
ovejas. ¿Y que nos encontramos? Que ni siquiera se nos da
explicaciones, intento de obstaculizar estas investigaciones, ataques
hacia otras formaciones... Pero nunca admitir los errores, no son
ejemplares, no son honrados, no tienen buena conducta.
Es por esa razón que
precisamos otro tipo de gobierno, otro tipo de gobernantes. Un
gobernante que se rija por un programa social, equitativo y honrado.
Un gobernante veraz, alguien ejemplar. Cuando consigamos esto, es
cuando por fin diremos “tenemos un buen gobierno”.
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