viernes, 1 de agosto de 2014

La fiesta nacional y la ética

Autor: Juan Nadie

 No es posible tratar con ligereza un tema como los toros. Tampoco podemos explicar este comportamiento humano con razones exclusivamente tradicionales, sociales, políticas o económicas.
Quizás la moral no importe mucho cuando todo funciona aparentemente bien. Pero apenas aparece la violación de un derecho (en este caso que nos ocupa, el de tortura) y muerte del toro bravo Entonces también debe aparecer en nuestro cerebro ese “no hay derecho”, pues esta es la primera y la mas importante declaración de la existencia de la ética.
Para una sensibilidad normal, esta mal llamada tradición requiere una profundización, un estudio. Una respuesta inequívoca por todos aquellos que nos oponemos. Es un deber intentar impedir algo que nuestra conciencia nos dicta que está mal. Es un derecho y una obligación. Que nos debe conferir nuestra propia conciencia. Y para ello nada mas importante que formar la conciencia de toda nuestra sociedad. El deber ético no es algo que aparece en el individuo por el mero hecho de serlo; y hay que ser conscientes de que sin moral no puede haber dignidad humana.
De ordinario el hombre tiende a tranquilizar falsamente su conciencia cuando un determinado tipo de acción le resulta beneficiosa, ya sea esta económica, social, política o como en el caso del toreo, pasional. En una situación como esta, a la que muchos tachan de “cultura” esta es una tarea impopular. Pero es precisamente por ello que estamos en contra de esta barbarie y por lo que tenemos que tener una fortaleza aún mayor, amparándonos en esa dignidad.
¿Cuál es la libertad cultural o tradicional del hombre del siglo XXI? Para responder a esta pregunta hay que conocer con propiedad y precisión que es “nuestra fiesta nacional”; saber distinguir las pasiones y las opiniones. Este es otro campo muy difícil de entender. Se llama lógica, continuamente estamos emitiendo juicios de valor en otros temas; entonces ¿Por qué no preguntarnos por una vez que derecho tenemos sobre la vida y la muerte de un toro bravo?
¿Podemos considerar la vida ajena como algo que podemos disponer tan caprichosamente? La libertad es un valor humano, sin embargo hay que preguntarse hasta que punto es libertad seguir con esa “entupida tradición”. Una persona es lo que es su comportamiento ético y moral. Todo esto explica el porque es tan importante la educación o concienciación de nuestra sociedad en este importante tema. Este periodo de educación (que en realidad dura toda nuestra vida) no llega a su realización hasta que la sociedad misma no adquiera una jerarquía de valores que le puedan servir de orientación o guía.
A mi modesto parecer, quien diga que el toreo es cultura es alguien como mínimo “amoral” O le falla la inteligencia o el ejercicio de la razón y la lógica. El toreo es un conjunto de ritos, o culto, o adoración a la violencia, con unas normas amorales, tanto de los que perpetran la salvajada como de aquellos que la alientan. Por lo tanto, no es normal defender, aun hoy día este espectáculo atroz como algo histórico, artístico, ni mucho menos cultural.

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