sábado, 24 de enero de 2015

La alegria de la vida

Por: Manuel Pérez Cuadrado "er Pere"

Cuando un bebe viene a la vida, produce una inmensa alegría. Los seres humanos gozamos de una alegría especial, la propia sangre, nuestra sangre, es ese bebe maravilloso, es inigualable. Pero ¿por qué abortar? ¿Qué es eso de hacer con el cuerpo lo que uno desee?
Yo creo que abortar es algo muy difícil de decidir. La vida, la paz, la solidaridad, el derecho a la vida está por encima, con gran diferencia de otras justificaciones a menudos falsas. Para mi el aborto es un crimen, a no ser que se corra un peligro fatal que lo justifique, en este caso que lo justifique un medico.
Fíjense en los animalitos, sean carnívoros, herbívoros, aves, peces, con cuanto cariño y amor tratan a sus crías. En todo caso, sugiero que lean “Platero y yo” en donde el autor expresa tantísimo amor a los animales que es imposible no disfrutar de la lectura de este libro. Por ejemplo, el de la “perra parida”. Cuando en el lugar del parto la perra se da cuenta de que querían sacrificar a los recién nacidos, ella, la madre, escondió a todos ellos durante la noche, en silencio, trasladándolos a varios kilómetros para que sus pequeños disfrutaran la vida.
No se puede consentir que mueran a diario miles de niños por hambre y los paraísos fiscales atestados de dinero. ¡Y Dios sabrá la procedencia de ese dinero maldito! Tengo la seguridad de que los malditos existen por la falta de corazón y por la falta de humanidad. Solo les interesa el poder y el dinero; en el fondo no son más que unos desgraciados, además de malísimas personas.
El derecho a la vida es de todos, y lo que no se puede consentir es que haya niños en el mundo muriendo de hambre, de sed y por enfermedades contagiosas. ¿Dónde está nuestro corazón? Hay personas tan malísimas que no tienen el menor sentimiento humano que cuando lo tienes enfrente, te resulta alguien repelente.
Los años te hacen tener sicología. Los hipócritas, los vanidosos, los mentirosos, los ves y rápidamente te das cuenta. Nosotros los españoles, afortunadamente en inmensa mayoría, somos solidarios, pero ¡ojo! Cuidado con los valores humanos; estos se van perdiendo a causa de seres perversos, sucios y con vidas poco deseables. ¡Cuidado con estos! ¡Espero que seamos mejores y tengamos mejor corazón!

No hay comentarios:

Publicar un comentario